La Subsecretaría de Defensa del Consumidor y Lealtad Comercial avanza en el procedimiento para retirar el famoso juguete antiestrés viral que fue ampliamente promocionado en redes y contenido infantil en plataformas como YouTube, tras las denuncias a nivel mundial por su alto riesgo para la salud. El Gobierno nacional constató que el juguete “Squeezy Dumpling” contiene cuatro veces más benceno que el permitido en la ley argentina.

El "Squeezy Dumpling" es considerado de riesgo para los niños

El reconocido bao de juguete, un objeto con forma de bollo al vapor asiático, hecho de polímero flexible y disponible en las jugueterías argentinas y sitios de e-commerce como Mercado Libre, será sacado del mercado luego de la denuncia de la Cámara Argentina de la Industria del Juguete. La Subsecretaría de Defensa del Consumidor constató la presencia de benceno, una sustancia tóxica que puede ingresar al organismo por inhalación o contacto directo con la piel, aún sin ser ingerida.

Alertas internacionales por un compuesto tóxico

En vísperas del Día del Niño, la Subsecretaría anunció la remoción del artículo que suele venderse dentro de una pequeña cesta vaporera de plástico, simulando la comida típica asiática.

La alerta local se activó luego de que la Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ) tomara como referencia los reportes del sistema Safety Gate de la Unión Europea y de la agencia OPSS del Reino Unido, organismos que ya habían ordenado la quita de este ítem. Los análisis de laboratorio demostraron que el "Squeezy Dumpling" presenta una concentración de 20 mg/kg de benceno en su superficie exterior, superando ampliamente el máximo legal permitido de 5 mg/kg.

Un peligro silencioso para los más chicos

Expertos y autoridades remarcaron la gravedad de la situación al recordar que el benceno es un compuesto clasificado como cancerígeno. Durante la manipulación habitual de este material sintético, el agente químico puede ser absorbido directamente a través de los poros de la piel del niño o mediante la inhalación de los vapores que desprende.

Además del grave riesgo químico, los controles de supervisión detectaron múltiples irregularidades administrativas en las unidades comercializadas en el país. El juguete no cuenta con la identificación del importador responsable (nombre, razón social y CUIT), carece de advertencias de seguridad redactadas en castellano y no posee el sello oficial de certificación.

Consejos de compra de cara al Día del Niño 

Ante este escenario, la Subsecretaría de Defensa del Consumidor ya notificó a las autoridades de inspección de todas las provincias para coordinar operativos de control, con el objetivo de quitarlo de circulación de forma inmediata tanto en locales físicos como en portales de venta online.

De cara a la festividad del próximo domingo 16 de agosto, en declaraciones brindadas a Infobae, el presidente de la CAIJ, Matías Furió, instó a los padres a extremar las precauciones antes de realizar cualquier compra. Señaló que no hay que dejarse llevar únicamente por la popularidad del producto en redes o por ofertas tentadoras, sino revisar minuciosamente el empaque.

Para garantizar que un juguete cumpla con la normativa legal vigente en Argentina, debe contar con tres elementos indispensables en su etiqueta:

  • Los datos completos del importador o fabricante nacional responsable.
  • Las leyendas y advertencias de uso redactadas íntegramente en idioma castellano.
  • El Marcado de Conformidad de seguridad, identificable mediante el código QR con las siglas "AR" y las dos tildes de aprobación.